En pequeñas empresas cuando se requiere almacenar grandes cantidades de datos en un lugar centralizado con un bajo coste, nos referimos a un NAS (Network Attached Storage) por sus prestaciones como redundancia de datos y velocidad de acceso.
Es común ver en pequeñas empresas la perdida valiosa de datos almacenados en el computador de un usuario y no poder rescatarlo porque el disco duro del computador se ha dañado porque no existe ninguna forma centralizada para guardar los datos. Un NAS es como tener un mini-computador conectado a la red que contiene varios discos duros ordenados de forma tal que pueden proveer redundancia de datos (tolerancia a la perdida de información si falla uno de los discos duros según el nivel RAID configurado). Además puede ser configurado para trabajar como servidor FTP o servidor de impresión. También podremos acceder al servidor NAS de forma remota.
Los niveles RAID:
EL nivel RAID configurado en nuestro equipo NAS nos permitirá escoger la forma en que deseamos almacenar nuestros datos en los diferentes discos duros.
JBOD (Just a bunch of drives – sólo un monton de discos): La capacidad total es la suma de tamaño de todos los discos, y los datos se escriben de manera secuencial en la cadena de discos, de manera que cuando uno se acaba se pasa al siguiente. El rendimiento es el mismo que el de un disco sólo, y si se estropea un disco sólo se pierden sus datos.
RAID 0: Se combinan un mínimo de dos discos duros para obtener un sólo disco de capacidad igual al menor de ellos multiplicado por el número de discos total. Ejemplo: Si combinamos dos discos de 200 Gb y uno de 160Gb obtendremos un disco de 480Gb (160×3), y perdemos 80Gb. Los datos se escriben simultaneamente en todos los discos, de modo que tardan menos en transferirse, pero si se estropea uno de los discos se habrán perdido todos los datos.
RAID 1: También llamado “Espejo”, ya que en este nivel se graban los datos simultáneamente en todos los discos consiguiendo así asegurar los datos en caso de que se dañe alguno de los discos. La capacidad es igual a la de menor de los discos.
RAID 5: Necesita al menos tres discos, y distribuye todos los datos y el control de paridad. Si se daña uno de los discos, no se pierde nada de la información.
RAID 6: Igual que el nivel 5, pero añade un bloque de control de errores, por lo que obtenemos menos capacidad total , pero más tolerancia a fallos. Los niveles 5 y 6 tienen también unos niveles complementarios llamados extendidos, en los cuales se comportan igual pero añaden además un disco de reserva que no entra en funcionamiento a no ser que se produzca un fallo.
RAID 10: Consiste en formar la distribución a nivel 0 de varios niveles 1, es decir se juntan varios sistemas espejos para formar un sólo volumen.
En el hogar los NAS también pueden ser utilizados, y les llaman comunmente Home Media Network Storage, donde podremos utilizarlo como: iTunes Server, AV Media Server (para hacer stream de fotos, audio, videos, etc).
Conclusión:
El tener un NAS es de mucha utilidad si estamos pensando en capacidad de almacenamiento y seguridad de los datos. El costo de estos equipos se asemeja a un computador de escritorio o laptop. El equipo es totalmente autónomo porque trae su propio software, y no depende de otros equipos para su funcionamiento. Realmente es una inversión efectiva para resolver problemas de almacenamiento de datos con redundancia.
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